lunes, 6 de septiembre de 2010

A Manera de Fuego

Ayer quise pensarte y no pude hacerlo. Más que triste fue frustrante. La lluvia me gritó tu nombre desde que desperté hasta que prácticamente me dormí y, aún así, no pude. No sé que pasó, es mas, no sé todavía que es lo que pasa.

No puedo verte claramente, trato de ver tus ojos y veo las estrellas, trato de ver tu rostro y veo la luna, trato de verte completa y todo lo que veo es fuego. A veces rojo, a veces amarillo, a veces anaranjado, pero siempre fuego. A veces hay ceniza debajo de tus pies, a veces no. A veces el fuego es fuego de redención, a veces es violento, a veces es pasión, a veces creo que es nueva vida y a veces creo que esta por desvanecerse, pero siempre lo que veo es fuego.

Quiero pensarte, todavía. La imagen se desvanece y todo se vuelve oscuro. Solo quedan cenizas, cenizas que te devulven la vida. Cenizas que te levantan con un tórrido estruendo al cielo. Cenizas que reviven tu hermoso y rojo fuego. Cenizas que te traen a mi, a mi mente, a mi corazón. Cenizas que se llevan lejos el dolor.

Ayer traté de verte, hoy lo sigo haciendo y no pudo lograrlo. Solo puedo ver tu esencia a manera de fuego.

p.st.